14 noviembre 2017

Vivir transformando la tristeza en felicidad y belleza



Últimamente me cuesta ser optimista… por norma general las personas que me leen suelen decir que soy bastante pesimista, es curioso pues yo pienso que es justo lo contrario, no considero que sea una persona pesimista ni mucho menos, simplemente muchas veces baso lo que escribo en experiencias negativas por que me resulta mas fácil escribir sobre ello, por que es lo que me sale, por que cuando estoy triste o me sucede algo malo escribir me ayuda a sentirme mejor, a desahogar todo lo que siento pero nada mas, no se trata de que sea negativo o no, ademas aunque mis temas en un principio siempre son algo pesimistas al final siempre consigo darle vuelta a la situación para sacar una enseñanza, algo que me sirva para al futuro, quiero decir, al final de toda experiencia negativa siempre se aprende y por las tintas que tiene mi vida por lo general suele haber muchos momentos malos de ahí todo el tema de que este triste. Simplemente estos últimos meses encuentro pocos motivos por los que sonreír sin que esto sea necesariamente nada mal, tan solo una etapa mas en la vida.

A fin de cuentas la tristeza es necesaria, como he dicho muchas veces creo que las mejores cosas de mi nacen desde la tristeza o el dolor, simplemente hay que encontrar las palabras adecuadas, conseguir de una manera o de otra dar forma a todos esos sentimientos para poder expresarlos con la mayor claridad y transparencia posible, para tratar de aportar otro punto de vista a una persona que quizás pueda estar sintiendo algo parecido , que a lo mejor en mis palabras vea otra perspectiva para afrontar sus problemas para ayudarle a sentirse mejor, yo al menos escribiendo me siento mejor y muchas veces leyendo también.


No solo creo que lo mejor de mi sale desde mi tristeza sino también creo que gran cantidad de obras maestros de la humanidad tienen la misma motivación e inspiración, ademas sin la tristeza tampoco conoceríamos la felicidad, son opuestos que se necesitan irremediablemente el uno al otro, si no estuviéramos tristes la sensación de felicidad sería menor, es como si a algo dulce le echas una gota de sal para enfatizar todavía mas el dulzor, pues lo mismo sin la contraposición de sensaciones quizás nunca seriamos capaces de diferenciar la felicidad mas absoluta, es cierto que indirectamente esto también funciona igual con la tristeza, ser felices también hace que cuando estemos tristes lo estemos mas todavía pero bueno supongo que es el precio que hay que pagar, también debemos aprender a ver la belleza que hay detrás de la tristeza, es cierto que de buenas a primeras nos parecerá todo una autentica porquería, un sinsentido, un sufrimiento en vano, pero con el paso del tiempo se aprende mas de una experiencia dolorosa o triste que de una cargada de felicidad y alegría, necesitamos la tristeza para aprender, necesitamos la tristeza para crear belleza, es algo tremendamente bonito, de algo oscuro crear rayos de esperanza tan solo con palabras, con sentimientos, con emociones, por eso grandes obras de la historia de la humanidad nacen de la tristeza por que no hay nada mas bonito que expresar pasión a través de una situación desagradable, necesitamos la tristeza para vivir, para crear, para sentir con mas fuerza, para querer con mas ganas a nuestros seres queridos pero sobre todo necesitamos la tristeza para poder ser felices, a fin de cuentas la felicidad no tiene precio y pase lo que pase la maravillosa mente del ser humano esta diseñada para recordar los buenos momentos y no los malos. Vivamos siendo felices y aprendamos a trasformar la tristeza en una fuente de alegría y aprendizaje para el futuro y no en una herramienta de tortura de nuestro presente que nos lastre y nos limite, por que si dejamos que la tristeza tome las riendas de nuestras vidas nos estaremos alejando poco a poco de la felicidad, y eso es un lujo que no nos podemos permitir, pues debemos y tenemos derecho a ser felices.