15 febrero 2016

Cuando el consumismo pone precio a los sentimientos.



Valla hombre, otro vez llego tarde al día de San Valentín… ¿Pues sabes qué?, mejor así. Me gusta la idea maravillosa que ha tenido esta sociedad de intentar monetizar un sentimiento, di que sí, con dos pares de cojones. El día de San Valentín o de los enamorados debe de ser todos los días, si quieres a una persona no necesitas que el calendario o una tienda te marque un día especial para que la/lo quieras por encima del resto del año.


Que le vamos ha hacer, el consumismo nos dice algo y ahí vamos todos detrás como borregos, además es curioso que justo el día de los enamorados todos los artículos apropiados para regalar a tu pareja suben misteriosamente de precio.

Por si no habíais tenido ya suficiente con esto, cuando el día de San Valentín decayó un poco algún iluminado decidió darle un giro innovador más y convertir el día de los enamorados en: “el día del amor y la amistad”…Al amigo este lo mandaba yo a dar una vuelta a ver si espabilaba un poco, por que le debió de quedar la cabeza descansada.

Nada más por hoy, que nadie nos diga cuando y por cuanto dinero debemos de querer a los demás, los sentimientos y las personas no tienen precio, todos los días son perfectos para hacer que esa persona se sienta especial. No hace falta esperar de un año a otro.