13 febrero 2016

Un día cualquiera pensé que mis sueños habían muerto.


Por primera vez en mucho mucho tiempo vuelvo a tener ganas de hacer cosas, me siento de nuevo con las pilas cargadas, han sido meses difíciles para mi, no os quiero engañar a los que estéis ahí al otro lado, lo siguen siendo, pero por suerte ahora lo veo de otra forma, me siento mejor, mas apoyado y arropado por mi mismo y por la gente que me rodea. A veces es difícil levantarse de la cama cuando llueve todo el día, cuando un mes entero ha estado cubierto de tormentas y borrascas que nos impiden ver el cielo de manera clara y natural, pero en el fondo las nubes siempre se van y el cielo sigue estando ahí en el fondo esperando a que estas se disipen mas tarde o mas temprano. Seguramente no soy la persona adecuada para dar este tipo de consejos, de todas formas creo que siempre merece la pena guardar esperanzas en nuestros proyectos y sueños, tener el valor de emprenderlos es mas que suficiente para que nos sintamos orgullosos de nosotros mismos. Podrán salir mal o bien… la única forma de averiguarlo, de descubrir si esas nubes que cubren nuestras dudas se van o no es intentándolo.

Dejemos que la cordura marque nuestro camino y que nuestros sueños tomen las riendas de nuestras vidas.


MUCHAS GRACIAS.