09 julio 2016

Miedo y soledad, compañeros inseparables de la vida.


El miedo y un poquito de soledad me han atacado estos días, no consigo encontrar la misma motivación que antes a la hora de escribir, sinceramente no se que me pasa, por norma general esto me servía para expresarme y sobre todo para desahogar, cierto es que hay cosas de las que no quiero hablar abiertamente pero aun así me siento raro, no consigo encontrar esa sensación de bienestar que tenía antes al terminar de escribir...a lo mejor ese sentimiento que me movía a escribir ha muerto para siempre, no vamos a profundizar en el tema pero esta terrible noticia no sería del todo mala si valoramos de manera frívola cual era mi principal inspiración y motivación para escribir. Está bien poder cerrar una puerta de vez en cuando aunque sea de una forma mas o menos temporal e involuntaria.



El miedo se abre camino entre mi bloqueo personal para escribir y los nuevos sentimientos que atascan mi cabeza para ponerme aun mas difícil las cosas, decisiones que tomar, nuevos desafíos, puertas que se cierran, dolor que no se va, sonreír a los problemas, un iris azul claro, sonrisas...demasiadas cosas, muchas piezas que todavía no he conseguido colocar para que el puzzle del siguiente amanecer cobre sentido.