28 junio 2016

Decisiones difíciles sin respuesta aparente

Actualmente me hallo para variar en una situación difícil, de nuevo muchos caminos delante de mis ojos que me brindan multitud de oportunidades y diversas consecuencias en función de cual sea mi elección. ¿Como afrontar de manera correcta una decisión difícil?. Pregunta a la que le llevo dando excesivas vueltas durante ya demasiado tiempo sin conseguir encontrar una respuesta a la mar de dudas que llenan mi mente. Apenas faltan unos días para que expire el plazo limite para tomar una decisión definitiva y mas o menos parcial, y si amigos, aquí empieza lo complicado, no se trata de una decisión extremadamente difícil que digamos, pero tomarla generaría una reacción en cadena sobre otros aspectos de mi vida que actuarían como un efecto domino a largo plazo he ahí el problema, actualmente es una decisión banal, pero con el paso de los años puede resultar trascendental en muchos ámbitos de mi vida. Todo por culpa de la incompetencia e ineptitud de determinado colectivo de profesionales de mi país al que no pienso nombrar. Se que soy demasiado abstracto con lo que me pasa, pero sinceramente no quiero profundizar mas en el tema. Me toca seguir pensando, para así tratar de analizar y decidir cual es la mejor opción, quizás no se trate de escoger la mas conveniente a día de hoy, o del año próximo, sino la que me proporcione mayores beneficios y me cierra menos puertas a largo plazo sin que sienta que estoy traicionando mi propia identidad, escogiendo algo que me permita ser feliz y saque lo mejor de mi mismo para no hundirme en un error demasiado grande que sea difícil de subsanar en un futuro.



Por otro lado como soy conocedor de las consecuencias que puede acarrear esta decisión también me siento un poco atrapado por el miedo y sobre todo la inexperiencia de no saber que me voy a encontrar, o si voy a ser capaz de adaptarme o no, este miedo nace de temores y malas experiencias pasadas que me recuerdan lo duros que son algunos inicios, en este caso para mi no existe margen de error, por eso se trata de algo tan trascendental, por que de buenas a primeras me encuentro ante un todo o nada. Demasiada presión de golpe para afrontar con frialdad un cambio que marque mi vida para siempre. No se trata de un juego de prueba y error, es un todo o nada con matices, en el que parece que no hay nada en juego día a día, pero en el que las consecuencias a largo plazo pueden ser irreversibles.