10 agosto 2017

La crudeza de mi depresión, motivos por los que merece la pena vivir


Últimamente estoy siendo extremadamente sincero con lo que respecta a mi vida personal, rompiendo una de mis grandes barreras digamos lo así, entre lo que puedo y no puedo contar. A lo largo de estos 25 años he vivido experiencias que ni os podéis imaginar, he vivido en muchos países diferentes y me ha pasado de todo. Hoy voy a hablar específicamente de un tema extremadamente serio que me cuesta contar, si no lo sabéis os dejo un post POR AQUÍ, en el que explico un poco todas esas barreras psicológicas que tengo en mi vida, que me hacen ser un chico reservado o tímido a primera vista pero que no tiene nada que ver con la realidad, como yo mismo trato de sabotear mi vida día a día.
Para empezar hay infinidad de tipos de depresión, hay gente que no puede superarla nunca y que están sujetos a medicación de por vida, otros son episodios puntuales de mas o menos intensidad pero que marcan para siempre, es fácil tener recaídas en una depresión, de echo es una de las cosas que mas se temen pues suelen ser mas violentas. Sea cual sea el caso el denominador común que tienen todas ellas es el inicio silencioso y capacidad de hacernos aprender, una depresión es precisamente difícil de tratar por que los inicios no se ven a simple vista, no se perciben, no hay síntomas, tan solo eres tu mismo hundiéndote paso a paso en tu interior, y cuando la situación ya es lo suficientemente grave pues comienzas a exteriorizar, pero en ese punto el problema ya esta bastante avanzado por lo que el tratamiento es mucho mas complicado, por eso lo mejor es detectar el problema lo antes posible aunque la mayoría de veces no se consigue, el segundo punto es el valor que tiene dicha enfermedad para hacerte mejor persona, es cierto, si consigues superarla acabas siendo mejor persona, te valoras mas a ti mismo, eres mas reflexivo, comprendes mejor el mundo, analizas los pros y los contras de lo que haces, piensas mejor tus acciones y las consecuencias que puedan tener, en definitiva, eres mas fuerte mentalmente y eso ayuda a todas las facetas de tu vida, es como si adquirieras una percepción distinta del mundo, otro punto de vista mas maduro y optimista, por lo menos esta es mi experiencia, así me trasformo a mi todo este proceso, ahora se que soy mucho mas completo como persona, no volveré a caer en una depresión por que aprendí a identificar lo que es importante en mi vida y lo que no, que no merece la pena mortificarse y sufrir sin sentido, una persona mucho mas fuerte mentalmente pero a la vez distinta, cambio mi vida para siempre y mi forma de actuar.

Aquí empieza la parte dura… Cuando sufres una depresión evidentemente ni tu eres consciente de lo que te pasa, generalmente estas bajo de animo, triste, poco a poco esa tristeza va dejando de estar en el exterior y se va metiendo dentro de ti, pues la gente, tus amigos, familiares etc te preguntan por que estas triste, que te pasa, y tu pues te cansas de ser el ojo de atención por que precisamente lo que busca tu cabeza indirectamente sin que tu lo sepas todavía es que nadie se fije en ti. Bien una vez comienzas a interiorizar tu mal estar se inicia la fase mas peligrosa. Tu con los demás eres absolutamente normal, nadie nota nada, los problemas y fantasmas surgen cuando estas solo, ahí empiezas a cuestionártelo todo, a echarte cosas en cara, culpas, problemas, todo se ve mas grande incluso algo insignificante es una montaña insalvable, no te gusta ser tu mismo, es como si tu mente no quisiera estar en tu cuerpo, comienzas a preocuparte por cosas sin sentido, a echarte la culpa de cosas que evidentemente no son culpa tuya, revives el pasado unicamente para traer errores, fracasos una y otra vez, es como si todo lo positivo que hubiera en tu vida desapareciera, solo ves lo malo, al final una depresión es la consecuencia de muchas cosas acumuladas en tu cabeza que acaban saliendo cuando la vida te da un golpe fuerte, no es algo que llegue desde un punto focalizado, por una gran perdida o un golpe psicológico muy fuerte (que puede ser, pero es mas raro), por lo general es una concatenación de circunstancias, problemas, errores en tu vida, que has superado, pero que de una u otra forma no eres capaz de dejar atrás, entonces, cuando llega el presente con un golpe terrible, en mi caso la lesión, pues todo eso que aunque no lo notes levabas dentro sale todo de golpe y ya no puedes escapar, te gritas a ti mismo, discutes, lloras te desesperas y lo peor de todo, lo haces cuando estas solo, no exteriorizas lo que sientes, vives en una mentira donde tu eres el culpable de todo lo que pasa, donde tu pasado no existe, son solo mas y mas errores cometidos sin ningún momento de felicidad, piensas que traes la mala suerte allá donde va, generas problemas y desgracias, y no solo crees que tu eres el causante sino que llega un momento en el que aceptas voluntariamente que te lo mereces, te mereces todo lo que te pasa, poquito a poco todos esos pesares que en gran medida te inventas y que no están ahí van haciendo mella, sigues aparentando normalidad absoluta con los demás, incluso puede que parezcas mas feliz que nunca para disimular, pues en el fondo no quieres ni mereces que te ayuden, tan solo quieres quedarte a solas para sufrir y castigarte aun mas, en el fondo es lo único que mereces, poco a poco esa tendencia va a mas hasta comenzar a dejar a tus amigos de lado, sigues siendo feliz de puertas para  fuera pero te vas distanciando paulatinamente con excusas mas y mas estúpidas, para estar mas tiempo a solas y hundirte mas y mas, lo mas absurdo de esta fase es que cuando estas con tus amigos, prácticamente eres tu mismo, disimulas para que nadie lo note, es como si tuvieras dos mentes, un ángel y un demonio, pues cuando estas con tus amigos tu mismo eres consciente de lo estúpidas que son tus preocupaciones, como si te despertaras de un sueño, cuando tienes la cabeza ocupada en tu vida cotidiana eres completamente consciente y racional de nuevo pero como tarde o temprano vas a estar solo otra vez no tienes tiempo de asimilarlo digamoslo así y vuelves de nuevo a comerte la cabeza con tonterías que para ti son un mundo y así día tras día, hasta que cada vez tu lado negativo va ganando al positivo, hasta que poco a poco esos momentos en los que estas acompañado o distraído comienzan a ser mas similares a cuando estas solo, enterrando tu propia personalidad, siendo mas negativo por momentos sin dejar espacio para la felicidad en tu vida. Si en este punto no se consigue parar el proceso es cuando comienza la fase mas crítica, pues aquí los amigos y familiares a pesar de tu aparente normalidad ya perciben que algo va mal cuando empiezas a mantenerte al marguen sin motivo aparente o con escusas paupérrimas para encerrarte. Luego llega la fase de ayuda, tus personas cercanas se dan cuenta definitivamente que necesitas ayuda, tu lo niegas, rechazas todo tipo de auxilio por que en el fondo crees que te mereces todo lo que te pasa, aunque la mayoría de tus miedos o problemas sean infundados o maximizados por ti mismo...Después cada caso es diferente, unos reaccionan de forma violenta, otros simplemente se niegan, unos siguen un tratamiento un tiempo se curan parcialmente y recaen, en fin cada persona es un mundo y reacciona de formas diferentes, pero en general es muy complicado tornar las cosas de nuevo a una mente normal, son heridas muy profundas creadas a base de años y años de interiorizar nuestros problemas y mal estar por eso los psicólogos también establecen tratamientos y sesiones de larga duración (en mi caso cerca de 2 años), pues el objetivo no puede ser a corto plazo, el logro final debe ser convertirnos de nuevo en personas integras y sobre todo evitar que volvamos a caer en la misma trampa, pero eso depende en gran medida de nosotros, es como dejar de fumar o algún otro vicio, necesitamos una gran fuerza de voluntad, perseverancia y constancia para superar todos esos problemas, para callar esas voces de nuestro interior que gritan con fuerza cuando estamos solos, son demasiadas cosas que superar de golpe por eso se trata de un proceso gradual y sobretodo conjunto entre el paciente, los profesionales, la familia y los amigos, no se puede bajar los brazos, pues cuando parece que la persona por fin esta bien otra vez es cuando mas riesgo hay a una recaída, pues vuelves a la normalidad, te relajas un poco y comienzan otra vez a aparecer los fantasmas sin hacer ruido machacándote poco a poco. Por eso es fundamental tener siempre en cuenta que has tenido una depresión, sin miedo y sin vergüenza, para no olvidar, para no volver a caer y sobre todo para aprender.    CONTINUARÁ